viernes, 12 de febrero de 2010

OTRA DE MIS PASIONES

MI CASITA POR FUERA:







MI CASITA POR DENTRO:


Desde chiquitita me han maravillado las casas de muñecas. Por fin, en mi primer cumpleaños como casada, mi marido me regaló una. La sorpresa fue más grande que la casa.

Dando una vueltecita por mi blog, he visto que no he dedicado ni una línea a mi casita. Así que aquí está.

Prácticamente no le falta detalle. Mi marido, pacientemente se ha dedicado a regalarme todos y cada uno de los accesorios, me ha instalado la electricidad, me trae cositas de sus viajes...

Os la muestro habitación por habitación:

Lo primero EL CUARTO DE LOS NIÑOS:



Como podéis ver, muchos de los adornos son los juguetitos que vienen en los huevos Kinder.
La alfombrita es de un coletero de mi prima chica, no sé ve bien pero es una flor.

El suelo es de rafia, traido de Barcelona por mi marido. Pero mis preferencias en este cuarto son la casa de muñecas en miniatura que está a la izquierda sobre el poyete blanco, y a lo que le tengo más cariño, el osito de plata colgado en la pared de la derecha que era el portachupetes de mi primera hija.


A continuación, MI CUARTO DE COSTURA:




Esta es la vista general. Como en la vida real el señor de la casa comparte su despacho con el cuarto de costura de la señora. El escritorio tiene cajones que incluso se abren.

La máquina de coser la tengo de antes que la casa. Si mueves el pedal la máquina "cose".
Y ahora una vista más detallada.



El maniquí no se ve bien con la máquina, pero está. En el mueble está el costurero con sus bobinas de hilo, sus madejas de lana (se ve una madeja rosa al lado del costurero verde) y sus agujas de punto, que son alfileres pequeños de esos que viene con las camisas (eso ha sido invención mía).

Los rollos de tela, los fabriqué yo misma: corté un rollo de papel higiénico del tamaño deseado, y enrollé mis telitas favoritas. Por aquél entonces aún no había comenzado con el patchwork.

Ahora le toca el turno al BAÑO:


A los pies de la bañera hay una alfombrilla hecha de crochet. Empecé a hacer mis pinitos en este arte y lo que me salió, pues le di utilidad.
El papel higiénico es de verdad, pero eso no tiene mérito porque venía con el portarrollos.
La "cosa" esa amarilla que hay en el suelo, son pruebas que estaba haciendo para ver si me servía de toalla, pero no me gustó el resultado y realmente no sé que hace ahí en el suelo.

EL SALÓN:


La señora de la casa, está tomando el té.

Esta es la parte de la casa que más recuerdos y cosas de valor lleva.

El juego de café era de la abuela de mi marido. Al parecer un recuerdo de primera comunión, pero no sabemos si de ella, o de uno de sus hijos.

En el aparador se pueden apreciar (difícilmente) dos matriuskas (me vuelven loca) que en principio eran pendientes que trajo mi suegra de un viaje a Rusia hace al menos 20 años.
El cochecito es de plata de un llavero encontrado en algún sitio.


Sobre el aparador, entre los dos tazones, hay un tren, con locomotora y vagones que se pueden separar, también de plata, esto comprado en una joyería, en uno de mis momento de capricho.

Y el suelo.... Incluso al tocarlo parece parqué. Pero no lo es. No tengo ni idea de qué material es, pero se corta como cartulina, fácilmente.


LA COCINA:


Es difícil apreciar con detalle todas las cosas que hay en la cocina.

La fregona, y el macetero de macramé los hice yo en su día.

Hay cuencos que son partes de coleteros rotos.

Hay un delantal que hice con encaje, que no se ve pues está colgado detras de la niña en un perchero hecho a punto de cruz, con sus colgadores que son corchetes.

Hay botellas y botes de cristal repartido por toda la cocina.

La cocina es de esas antiguas de forja, con sus puertas que se pueden abrir para introducir el carbón...


EL DORMITORIO:



Bueno, aquí tenemos al señor de la casa terminando de abrocharse los zapatos para subir al salón a tomar el té con la señora, jeje, o riñéndole a los gatos que juegan sobre la cama. (es una de mis penas: eran tres gatitos de porcelana, y en la mudanza uno se perdió).

Sobre el tocador, dos marcos plateados, cada uno con una foto de una de mis hijas.

El bebé en su cunita, y al lado de la mesita de noche, un mueblecito con la escupidera, que ya sabéis que en esa época era muy típico tenerla en el dormitorio.

Sobre la cama, un broche preciosísimo de madera pintado a mano, también traido por mi suegra.



Y por último, EL INVERNADERO:




Normalmente anda por ahí dentro el jardinero haciendo arreglos florales, hoy será su día libre, jajaja.

Y dentro, quizás lo que guardo con más cariño. Todas y cada una de las flores están hechas por mi suegra. A ella le encantaban las manualidades. Pero especialmente hacía flores y adornos con miga de pan. Yo prácticamente no la conocí, pero al morir, dejó en una cajita muchas florecitas para algún broche que estuviera haciendo. Mi marido la guardó con mucho cariño. Siempre apenados de no poderle darle uso a las florecillas y hojitas. Al regalarme el invernadero, (fue una supersorpresa) se me encendió la lucecita, y un día la llegar a casa le di la sorpresa de ver todas las flores y hojas formando ramos, arbustos... el centro de la mesa es un dedal de madera que nunca pude usar porque me queda enorme.

Ahora la casa ya no está igual. Mi marido me regaló la planta sótano, por lo que trasladé la cocina al sótano, y puse también abajo un cuarto para la nanny.


En el lugar de la cocina puse un comedor. Pero eso ya lo enseñaré otro día.


Y mi otra casita, claro.


3 comentarios:

Marta dijo...

Desire ya me he visto tu casita de muñecas es preciosa y a todo detalle, yo disfrute muchisimo montandolas, ya añadi tu blog para seguirte besitos.

Kela dijo...

joo qué pasada de casa, no le falta un detalle!!!

Graciela dijo...

Que casa más bonita me encanta!!!!!!!!!!no le falta ningún detalle está todo pensado , que bonito todo te re felicito y te mando un besito hasta pronto , gracias por tus comentarios en mi blog