lunes, 28 de noviembre de 2011

PARA ALEIX (Osito, qué trabajito me ha costado...)

Y bueno... por fin pude llevarle a mi precioso niño su mantita.
Recopilando cosillas de las dos entradas anteriores, mi mejor, y más antigua amiga (aunque nos vemos poquísimo pues vive a 1200 km) me dijo un buen día que estaba esperando un bebé.
Lo primero fue alegrarme muchísimo, claro. Y luego empezó mi máquina de labores a funcionar: que si unas perchas, que si un medidor, que si una mantita polar, que si una toalla....

Reuní a mi marido y a mis niñas, les enseñé todo lo que había encontrado, también antiguas labores ya regaladas, y los tres estaban de acuerdo en que le hiciera este quilt del osito con su tarrito de miel.




Al principio, como siempre, ante el proyecto de una nueva labor, todo se vuelve ilusión, prontitud, ganas... Y como siempre, "el hombre propone, y Dios dispone", y por diversas circunstancias, la labor se fue eternizando: un día una alita de una abeja; otro día muy lejano un rayo de sol; y al mes otro rayo....

Y así, a pesar de que estaba previsto enviarle el regalo para navidades, pues Aleix nacería a principios de Enero, pues llegó el día del nacimiento, y sólo tenía terminado el solete de la entrada anterior.

A mí estas cosas me dan mucho apuro, pero qué otra cosa podía hacer?? Los días no tiene 26 horas.


Programamos un viaje a Barcelona para Noviembre para conocer por fin a mi peponcete. Y evidentemente, me puse a trabajar a contra-reloj.

El aplicado lo acabé relativamente rápido (me encanta festonear). Pero en el acolchado tardé algo más: cuantas más nubes acolchaba, más me gustaba el resultado, aunque, todo hay que decirlo, el acolchado y yo, aún no somos buenos amigos.


Por fin, el viernes pasado pude darle en mano los regalos. Los he hecho desde el fondo de mi corazón, y aunque se lo he regalado con 8 meses de retraso, me siento orgullosa de dejar un trocito de mí en esos regalos.


Espero que podáis apreciar el "vuelo" de las abejas, en color marrón para que se viera claro.
El marco, imita al mimbre, me pareció muy adecuado para esta escena campestre.
Y la trasera, como no encontré ninguna de ositos, pues de "dinos" de colores.


Ahora sólo espero que Aleix disfrute de todos sus regalitos, y que pueda volver a verlo prontito







1 comentario:

doris dijo...

que mantita tan bella, será calientita..y decorará su cunita.
Un beso